29/07/2026
¿Kenworth vende atole con el dedo?
Los ingenieros de Kenworth no querían hacer un camión bonito. Querían alterar la física.
Cuando diseñaron el T680 Next Gen, se encerraron en el Centro Técnico de PACCAR. Olvídate de los túneles de viento tradicionales. Usaron Dinámica de Fluidos Computacional (CFD), el mismo simulador matemático que usa la industria aeroespacial para diseñar aviones de combate.
El objetivo era matar la fricción. Pero descubrieron algo más brutal.
Mira el pilar A (el poste lateral del parabrisas). No solo lo inclinaron para ahorrar combustible. Lo esculpieron al milímetro para crear un vórtice controlado. Un mini-tornado de alta presión viajando pegado a la cabina.
A 100 km/h bajo una tormenta, la aerodinámica convencional embarra el agua sucia directo en los cristales. El vórtice del Next Gen funciona como un escudo invisible. Atrapa el agua, el lodo y la nieve, y los expulsa violentamente lejos de las ventanas laterales y los espejos retrovisores.
Mantener la visibilidad intacta en medio de un diluvio con 40 toneladas empujando, no es suerte del operador. Es manipulación del oxígeno.
Para lograr este nivel de perfección, tuvieron que estrechar el cofre, tapar los huecos en las salpicaderas y rediseñar los faldones. Forzaron al viento a abrazar la fibra de vidrio en lugar de estrellarse contra ella. Lograron una reducción del 8% en resistencia aerodinámica. En la industria pesada, ese 8% costó años y millones de dólares en desarrollo.
¿Has manejado uno de estos tractocamiones de nueva generación bajo lluvia extrema?