31/08/2026
👉🏻Hay decisiones que seguimos manteniendo no porque todavía las queramos, sino porque un día dijimos que eso era lo que queríamos.
Y cambiar de dirección puede hacernos sentir extraños. Parece que tenemos que explicar por qué aquello que antes nos hacía ilusión ahora ya no nos representa de la misma manera.
Pero nosotros también cambiamos.
Vivimos experiencias, conocemos personas, atravesamos etapas difíciles, descubrimos nuevas partes de nosotros y empezamos a mirar determinadas cosas desde lugares que antes ni siquiera conocíamos.
Entonces, ¿por qué esperamos evolucionar como personas y al mismo tiempo pretendemos querer exactamente lo mismo durante toda nuestra vida?
Cambiar de opinión no convierte necesariamente nuestra decisión anterior en un error.
Quizá aquella elección era exactamente la que necesitábamos en aquel momento. Quizá nos llevó hasta un lugar donde aprendimos algo que necesitábamos aprender. Y quizá ahora simplemente estamos preparados para elegir de nuevo.
Creo que existe mucha valentía en permitirnos reconocer que algo ya no nos representa.
No porque haya sido malo.
No porque hayamos fracasado.
Simplemente porque nosotros ya no somos exactamente la misma persona que lo eligió.
No tienes que permanecer eternamente fiel a los sueños de una versión antigua de ti.
También puedes preguntarte qué quiere la persona que eres hoy.
Y darte permiso para escuchar la respuesta.
No necesitas contarme qué cambiarías. Solo quiero dejarte una pregunta para hoy: ¿hay algo que sigues eligiendo únicamente porque un día decidiste que tenía que ser así?