02/06/2023
Verano del año 1434, año jacobeo: el caballero leonés Don Suero de Quiñones solicita al rey la realización de un torneo en el que participarían todos los caballeros europeos que pasaran por el lugar elegido: las inmediaciones del puente de Hospital de Órbigo.
El rey aceptó y, de hecho, convocó a los mejores caballeros para que atravesaran el puente y se batieran contra Don Suero y sus hombres. Así, se construyeron empalizadas, tiendas y palenques y se dispuso todo para este evento que duraría treinta días.
Durante cada duelo, Don Suero aparecía con una argolla dorada colgada al cuello. ¿Por qué? Don Suero se consideraba cautivo del amor de una esquiva dama, Doña Leonor de Tovar, y el motivo de este torneo no era otro que librarse de dicha esclavitud tras su promesa de peregrinar a Santiago de Compostela una vez hubiera conseguido romper trescientas lanzas.
Una vez cumplida esta hazaña, Don Suero viajó a la capital compostelana con sus hombres y entregó al Apóstol la citada argolla, símbolo de su amor por Doña Leonor. Dicha argolla aún se conserva en la catedral y tiene grabada la siguiente inscripción: “Si no os place corresponderme, en verdad que no hay dicha para mí”.
Estamos hablando del torneo que pasaría a la posteridad como el “Passo Honroso” y alcanzó tal repercusión que desde el momento de su celebración la hazaña e historia de Don Suero sería cantada y narrada a lo largo de todo el reino.
Hoy en día, la localidad leonesa de Hospital de Órbigo recuerda cada primer fin de semana de junio las justas medievales organizadas por Don Suero en unas fiestas declaradas de interés turístico regional y en las que el pueblo se engalana para rememorar y recrear las que quizás sean las justas medievales más célebres de nuestro país.
Si podéis acercaros este fin de semana, ¡no dudéis en acudir!
Y con esto y un bizcocho... ¡Buen fin de semana a todos, playmotravellers!