21/06/2026
Hoy, en este Día del Padre, quiero dejar de lado un momento los reportes y las obras para hablarles de frente, como el equipo, los amigos y la familia laboral que somos.
Verlos trabajar día con día con esa entrega, cuidando la calidad de cada concreto, de cada asfalto y de cada terracería, me llena de profundo orgullo. Sé perfectamente el nivel de exigencia, el desgaste y las largas jornadas que este oficio demanda. Por eso, hoy quiero reconocer no solo al excelente equipo técnico de ingenieros que tengo el honor de dirigir, sino al verdadero motor que los hace levantarse cada mañana: sus hijos.
Ser un papá Lapremco es saber forjar con el ejemplo. Es demostrarle a los suyos que las cosas bien hechas, con honestidad y esfuerzo, son las que construyen un futuro sólido. Ustedes son el cimiento más fuerte y el control de calidad más amoroso que sus familias pueden tener en casa; un pilar que nunca se quiebra ante las dificultades.
Agradezco profundamente su lealtad, su responsabilidad y el corazón que le ponen a cada jornada. Gracias por hacer de este laboratorio un lugar de hombres trabajadores y ejemplares.
Disfruten mucho a sus familias, déjense consentir y recuerden que la estructura más valiosa que estamos construyendo juntos es el bienestar de los que más amamos.
¡Un fuerte abrazo para todos y muy feliz Día del Padre!