27/09/2018
-Limpian el aire
Esta es la característica más conocida de las lámparas de sal. Tienen un increíble poder para eliminar el polvo, el polen, el humo del tabaco y otros contaminantes del aire.
-Mejoran el estado de ánimo y la concentración
-Reducen la alergia y los síntomas de asma
Como eliminan las partículas microscópicas de polvo, moho, hongos y similares en el aire circundante, la colocación de una lámpara o dos en las habitaciones donde se pasa más tiempo puede reducir los síntomas de alergia.
Incluso las personas que sufren de asma pueden notar una gran diferencia después de una semana o dos. De hecho la sal del Himalaya es tan buena para las vías respiratorias que incluso la venden en formato de inhaladores
-Protegen nuestros pulmones
Como hemos visto antes, cuando la lámpara se caliente y comienza su ciclo higroscópico de partículas en el aire, también cambia la carga de las moléculas que se liberan, es decir, absorbe iones positivos y expulsan iones negativos (los que encontramos en la naturaleza pura).
-Aumentan la energía
-Ayudan a dormir mejor
Otro efecto secundario de la sobreexposición a los iones positivos en el aire es que afecta a la calidad de nuestro sueño.
Esto sucede porque las partículas cargas positivamente pueden reducir el suministro de sangre y de oxígeno que llega al cerebro, lo que se puede traducir en patrones de sueño irregulares.
Como las lámparas de sal del Himalaya generan iones negativos naturales, ayudan a disminuir este problema.
Por eso es conveniente tener una también en el dormitorio.
-Son una fuente de luz respetuosa con el medio ambiente