26/09/2026
ANTOLOGÍA DE TEXTOS DE EMILIO KOMAR
Renuncia al espíritu de control
“La creación es un inmenso regalo, un inmenso don. Dios no tenía necesidad de crear. Creó por superabundancia de su amor: Dios lo ha hecho todo por generosidad. Eso lo pensaron también los paganos, los grandes pensadores griegos, por ejemplo Platón, quien al hablar de Dios decía que Dios es por esencia generoso y desprovisto de envidia (áneu pthonu).
Dios es generoso por eso la creación es una abundante riqueza. Cuando nosotros nos proponemos explotar la realidad, solamente percibimos aquello que nos interesa por su utilidad y no la realidad tal cual es. Aquel que ve la realidad como es, como la han visto San Francisco de Asís o San Buenaventura, la captan como infinitamente rica. También a nosotros puede revelarse muchísimo más rica de lo que hoy aparece, si renunciamos a poseerla, a controlarla, a servirnos de ella de mala manera. […] Si no se tiene cierta pietas, cierto respeto por lo material, por las plantas, por los animales, por la naturaleza toda, no se podrá respetar al hombre. La pretensión de un dominio absoluto de la naturaleza a menudo se prolonga en el ámbito humano. Se habla de material humano o de recursos humanos. Puede ser que aquellos que manejan todo como material lo experimenten como algo bueno, pero lo que es seguro es que el que es tratado como material no se sentirá a gusto. […] Pobreza de espíritu significa entonces eliminar de nuestro corazón todo deseo desmesurado de posesión, dominio, control, para contemplar las cosas tales como son, para verlas en espíritu y en verdad.”
Emilio Komar, El espíritu de pobreza a la luz del pensamiento contemporáneo, Buenos Aires, Sabiduría Cristiana, 2015, p. 13-15