06/08/2026
POR LAS CRÍTICAS A AYUDAR A LOS CABALLOS ABANDONADOS EN PICHIDANGUI
Los caballos abandonados de Pichidangui: una responsabilidad de todos
Me he impresionado por algunos comentarios por el video que hice tirándole zanahorias a los caballos vagos que llegan cada día a mi puerta. Me trataron de todo.
En Pichidangui hay una realidad que no podemos seguir ignorando: la presencia de caballos abandonados que deambulan por distintos sectores, buscando alimento y agua para sobrevivir. Ellos no eligieron estar en esa situación. Son animales que dependen del ser humano y que hoy sufren las consecuencias del abandono y la irresponsabilidad.
Lamentablemente, quienes intentamos brindarles un poco de comida o agua muchas veces somos objeto de críticas. Sin embargo, alimentar a un animal que pasa hambre no significa fomentar el problema; es un acto de compasión frente a una necesidad urgente. El verdadero problema no son quienes ayudan, sino quienes abandonan a estos animales o permiten que permanezcan sin los cuidados que necesitan.
Como comunidad, debemos dejar de apuntar a quienes muestran empatía y comenzar a exigir que los propietarios asuman su responsabilidad y que las autoridades busquen soluciones reales para proteger tanto a los caballos como a la seguridad de las personas.
La solidaridad nunca debería ser motivo de críticas. Un pueblo se mide también por la forma en que trata a los seres más vulnerables. Ojalá que, en lugar de juzgar a quienes ayudan, nos unamos para que ningún caballo vuelva a ser víctima del abandono en Pichidangui.
Periodista: Claudia Gómez