12/08/2026
Con el Reglamento (UE) 2024/1257 (Euro 7), la regulación de los vehículos entra en una nueva era.
El foco ya no se limita a las emisiones del tubo de escape. Por primera vez, también se presta mayor atención al desgaste de los frenos, el desgaste de los neumáticos y las partículas ultrafinas. Como resultado, los vehículos serán evaluados de manera más integral, considerando su impacto general en el medioambiente y la calidad del aire.
El desgaste de los frenos, en particular, adquiere un papel relevante. Euro 7 introduce por primera vez valores límite vinculantes para las emisiones provenientes del desgaste de los frenos y establece nuevos requisitos para materiales, sistemas y procedimientos de ensayo. El desgaste de los neumáticos, una fuente importante de microplásticos, también es abordado, sentando las bases para futuros valores límite y para el desarrollo de tecnologías innovadoras de neumáticos.
La introducción de PN10 también eleva el nivel de exigencia para las tecnologías de medición y el monitoreo de emisiones. Se medirán partículas aún más pequeñas, haciendo más exigente la demostración de cumplimiento durante el proceso de homologación. Para los vehículos pesados, los requisitos son aún más estrictos debido a las mayores exigencias de Emisiones en Condiciones Reales de Conducción (RDE), sin un factor de conformidad adicional.
Por lo tanto, Euro 7 es mucho más que una nueva norma de emisiones. El Reglamento amplía el foco hacia la huella ambiental integral del vehículo: desde el sistema de frenado y los neumáticos hasta las condiciones reales de conducción.
El futuro de la movilidad sostenible ya no comienza en el tubo de escape, sino en el vehículo como un todo.