17/10/2026
☀️ El jueves 22 de octubre va a pasar una cosa en el sur de Egipto.
El sol entrará por la puerta del gran templo de Abu Simbel, atravesará las dos salas hipóstilas y el vestíbulo, y llegará hasta el santuario del fondo. Ocurre dos veces al año, el 22 de octubre y el 22 de febrero, y no es casualidad: el eje del templo se diseñó para eso, para celebrar dos fechas que Ramsés II tenía en mucha estima.
👑 En ese santuario hay cuatro estatuas sentadas. No son cuatro faraones: son los tres dioses principales de los tres grandes cultos de Egipto —Amón-Ra, el de Tebas; Ra-Horajty, el de Heliópolis; y Ptah, el de Menfis— más el propio Ramsés II, divinizado. El templo entero es una declaración política: reunir los tres cultos del país bajo un mismo techo, y ponerse uno mismo al lado.
🌑 Y hay un detalle que se cuenta menos: cuando llega la luz, Ptah se queda en penumbra. Es el que se asocia al inframundo.
⛏️ Lo último es lo más increíble. Este templo no está donde estaba. Iba a quedar sumergido por la presa de Asuán y, como estaba excavado en la roca, hubo que recortar la montaña: 12.000 toneladas en bloques de cinco a veinte, numerados, tratados con resinas sintéticas y vueltos a montar 65 metros más arriba.
Movieron la montaña. Y el sol sigue llegando al mismo sitio, los mismos dos días.
🗓️ Egipto se viaja de octubre a mayo. Su temporada acaba de empezar.
📌 Guárdate el reel.