20/10/2026
En Oporto, el sonido del tranvía, las fachadas cubiertas de azulejos y el reflejo de las casas de colores sobre el Duero forman parte de una ciudad que se disfruta calle a calle.
El corazón de la ciudad está lleno de rincones que merecen una parada: la estación de São Bento, con sus impresionantes paneles de azulejos; la Torre de los Clérigos, con sus vistas sobre los tejados; y la librería Lello, famosa por su espectacular escalera.
La catedral (Sé do Porto) y las calles del barrio de Ribeira completan ese recorrido entre historia, arquitectura y vida local.
Al llegar al Duero, toca cruzar el emblemático puente de Dom Luís I y contemplar la ciudad desde Vila Nova de Gaia, donde las bodegas invitan a conocer la tradición de su reconocido vino de Oporto. Y para saborear la ciudad, nada como sentarse a probar una francesinha, descubrir sus mercados o alargar la sobremesa en una terraza frente al río.
Oporto también tiene una cara más tranquila: jardines, paseos junto al agua y la desembocadura del Duero, donde el río se encuentra con el Atlántico. Un plan perfecto para completar una escapada urbana con aire marinero.
Una ciudad con carácter, sabores propios y mil motivos para perderse por sus calles sin mirar demasiado el reloj.
¿Te apetece poner rumbo al norte de Portugal? No dudes en consultarnos y empezar a imaginar tu próxima escapada a Oporto.