20/01/2017
IDEAS PARA ESTE FINDE
1. Tomar un chocolate caliente
Anda, no nos digas que no lo echabas de menos. Ahora puedes ir a una cafetería/confitería/horno/whatever y pedirte un chocolate caliente, un cappuccino, un café mocca, ¡lo que quieras! Incluso puedes acompañarlo de un gofre, o un croissant a la plancha, o una crepe, y Nutella. Al mal tiempo, chocolate en la cara. Era así, ¿no?
2. Cultivar la mente
Otra cosa podrás ponerla en duda, pero lo que sí está claro es que, en Barcelona, hay mil opciones para todos: ciclos de cine de cualquier parte del mundo, pelis en versión original, exposiciones de los Beatles, conciertos de jazz. Echa un ojo a nuestras redes sociales, donde intentamos mantenerte al día de todas las cosas molonas que ocurren en la Ciudad Condal, ¡y elige el plan que más rabia te dé!
3. Ir de compras
Tal vez Passeig de Gràcia no sea una opción, pero será por centros comerciales en Barcelona. Acércate a L’Illa Diagonal, y aprovecha los últimos días de rebajas, para luego terminar con una pizza calentita. Todos sabemos que ir de compras mola (aún) más cuando sabes que después vas a comer algo rico; y, ¿qué hay más rico que una pizza italiana?
4. Pasar una tarde híper hipster de cafetería + portátil o libro
A todos nos gusta hacer eso de vez en cuando, pero el verano es como que no casa con las tardes de café + libro. Como que pega más cuando ves cómo llueve a chuzos en la calle. Los paraguas (la gente se los ha ido comprando a lo largo del día), el cielo gris, el ruido que hace un coche cuando pasa por un charco y el estridente sonido de la máquina de café son la banda sonora de las tardes de postureo. Puedes aprovechar para mirar recetas con besugo para esta noche.
5. Ponerte el pijama
Vale que no hace frío, pero si llueve, hay que ponerse algo, aunque sea un pijama finito. Y no me digas que no es una gozada meterse en la cama, tras un largo día de lluvia y cielo gris, taparse con la mantita (fina, no te pases) y dormirse deseando que, cuando te levantes, haga sol; porque la gracia un día está bien, pero dos ya no, ¿eh?