11/09/2026
Hoy se ha ido uno de los grandes.
Hay fotos que un día son solo una foto y otro día duelen distinto. Los autocares aparcados uno al lado del otro, como tantas mañanas, como tantas salidas, como tantos viajes compartidos.
Hoy nos deja Jesús María Sánchez Alonso, y con él se va mucho más que un compañero de profesión. Se va un amigo.
No era de mucha broma. Era de los otros: de los que hablan poco y dicen mucho, de los que te miran a la cara y te sueltan la verdad aunque no apetezca oírla. De los que ponen las cosas encima de la mesa y dan la cara, siempre, sin esconderse detrás de nadie. Eso, en esta profesión y en la vida, vale más que cualquier discurso.
De los que cogen el teléfono a la hora que sea. De los que te sacan del apuro antes de que llegues a pedírselo. De los que cumplen su palabra sin necesidad de firmar nada.
En la carretera se aprende rápido quién está de verdad. Y él estaba siempre. Con su forma de trabajar, con su honradez, con esa manera suya de estar sin hacer ruido pero notándose.
Se nos quedan los cafés de las paradas, las esperas, los aparcamientos compartidos y todo lo que nos enseñó sin proponérselo.
A Cristina, a Álvaro y a Jorge, a su madre, a sus hermanos y a toda su familia: el vacío que deja va a ser enorme, no os vamos a engañar. Pero un hombre así no se va del todo. Se queda en cómo educó a sus hijos, en la palabra que os dejó, en la gente que le quiso y en cada uno de los que hoy estamos pensando en él. Se queda en vosotros, y ahí va a estar siempre.
Mucha fuerza. No estáis solos: nos tenéis para lo que haga falta, hoy y dentro de un año.
Hasta siempre, amigo. Buen viaje.
🕊️ D.E.P.