24/08/2026
Este terremotito tan simpático es BLACKY. Aunque le veáis tan feliz en su medio, carga sobre su mochila 2 abandonos. Uno le llevó directamente a Son Reus; firmaron su renuncia, en silencio, sin aportar información, se dieron la vuelta sin mirarle y salieron para nunca más volver a saber de él. El segundo abandono: un individuo acudió a Son Reus, aparentemente perfecto para Blacky, firmó su adopción y se lo llevó. Éste no firmó solo la adopción, sino casi su sentencia de muerte; a los 3 días Blacky apareció atado a un poste en la campiña mallorquina , de nuevo abandonado. Era de noche, a saber cuánto tiempo llevaba. Gracias a que hubo voluntarios que intentaron realizar seguimiento tras la adopción, y tras preguntar por Blacky e insistir, recibieron una serie de indicios que les llevaría a localizarlo en el punto exacto en el que fue dejado. Aún así este muchacho no pierde su simpatía, nos cuentan que es muy activo, vivaz y que adora el agua. De esto último Mallorca puede ofrecerle muchos rincones, pero necesita que alguien quiera enseñárselos. Hasta el momento solo ha conocido la peor parte del humano. Él solo busca un compañer@ de vida con el que explorar el mundo. No pide gran cosa. Ya sabemos que su mundo puede reducirse a una caricia, a un paseo por el jardín de la perrera, un trocito de pavo,…a día de hoy es feliz dentro de lo que puede ofrecerle el voluntariado dentro del centro. Imaginad si viera todo lo que tiene fuera de allí.
Aparentemente puede ir bien con otros perros, ignora las aves que circulan a sus anchas por allí. No se muestra conflictivo en ningún aspecto.
Por favor, solo se pide para él algo tan sencillo como un hogar que no vuelva a dejarlo atado a ningún lado o abandonado en ningún sitio. Buscamos a alguien con corazón. Alguien real; de carne y huesos, que sienta y empatice. Que el mundo ya tiene demasiados corazones de hojalata.
Jaula 115
Nacido en 2018