01/08/2026
Ayer disfrutamos Génova, tranquila, discreta y segura, entre mar y colinas, con calles enteras llenas de palacios del siglo XVI, su enorme fuente en la plaza del ayuntamiento, el puerto antiguo y encantadoras callejuelas llenas de tiendas históricas.
Subimos ampliando vistas, y desde el precioso mirador de Portofino, contemplamos una ciudad costera llena de historia en cada uno de sus centímetros.
Motos por todas partes (aquí nacieron las vespas), hay 0’6 motos por habitante. Una locura.
Lo mejor para mi: bañito y helado en el antiguo barrio marinero de Boccadasse. Aguas cristalinas rodeadas de barcas y preciosas casas de colores. Eso sí, nada de arena, solo rocas, piedras y más piedras.