23/01/2026
Un hombre de , se compró una moto nuevecita este fin de semana. Pensó en ir a Talpa de Allende, pero mientras iba por la carretera, casi al salir de la ciudad, vio un retén vial a lo lejos. En ese momento recordó que todavía no había sacado la licencia ni placa, pero no quiso devolverse.
Entonces se bajó de la moto y empezó a empujarla. Cuando llegó al puesto de control, se adelantó al policía y le dijo:
—Buenas, mi agente. Trabajé cinco años para comprar esta moto, y le hice la promesa a mi abuela que cuando la tuviera, la iba a empujar hasta Talpa de Allende, hasta la iglesia de nuestra Virgen de Talpa, y asistiría a la misa. Ya llevo un día caminando, y nada me va a detener para caminar otros tres días más.
El agente, conmovido, lo dejó pasar. Pero cuando el hombre ya iba como a 100 metros, se le acercó una patrulla. Era el mismo agente, pero esta vez venía con tres más, y antes de que dijeran algo, el hombre les habló:
—¿pasa algo, señor agente?
—¡Ningún problema, amigo! Le conté su historia a mi comandante y se emocionó tanto que nos mandó a escoltarlo hasta Talpa de Allende para que llegue sano y salvo.
Valió queso!!😅.