13/05/2026
*El Mercado del Tepe*
Hubo un tiempo en que el Mercado del Tepe era el corazón de todo.
El grito de "¡Lleve la papa fresquita, marchanta!" rebotaba entre los puestos. Olía a café recién molido, a cilantro, a tierra mojada de las canastas que bajaban de la sierra antes del amanecer.
Ahí se contaban las monedas con manos curtidas y se fiaba con la palabra. Las doñas guardaban el pilón para los caseros de siempre. Los niños corríamos entre costales de maíz mientras los grandes cerraban el trato con un apretón de manos.
Hoy la pintura cambio, los locales cambiaron de lugar, Pero si te paras en la entrada y cierras los ojos, puedes imaginar el anterior y original Tepe
El Tepe no vendía solo comida. Vendía domingos, vendía barrio, vendía memoria. Y eso no se demuele.