23/02/2026
A sumar excelente inicio de semana
"Humanidad sobre la Rivalidad: Alfonso Enríquez y un Gesto que Trasciende el Fútbol".
"El presidente de Cañoneros F.C. Premier demostró que hay valores que van mucho más allá de cualquier cancha".
En medio de uno de los episodios más dolorosos que ha vivido la afición cajetera en los últimos tiempos, cuando la tragedia tocó la puerta del fútbol regional con la muerte de un aficionado de los Toros de Celaya durante los incidentes registrados en Boca del Río, una figura apareció donde menos algunos lo esperaban: Alfonso Enríquez, presidente de los Cañoneros F.C. Premier.
Sin cámaras convocadas, sin comunicado de prensa previo, sin cálculo político de por medio, Enríquez se presentó en el hotel donde se encontraban los directivos y familiares cajeteros para ofrecer lo que en ese momento valía más que cualquier trofeo: su presencia, su solidaridad y sus unidades de transporte.
"Un gesto que nadie pidió, pero que todos necesitaban".
El dirigente de Cañoneros no llegó como rival, ni como aliado estratégico. Llegó como ser humano. Trasladó a un grupo de aficionados que se encontraban varados, lejos de casa, en uno de los momentos más difíciles que puede vivir una comunidad deportiva. Y cuando los familiares del aficionado fallecido le pidieron que las unidades regresaran para apoyar los trámites y gestiones que exige una pérdida humana, Alfonso Enríquez no dudó ni un instante.
"Es imposible e inmoral decir que no cuando pasa una desgracia", declaró el propio presidente, con una claridad moral que pocas veces se escucha en los pasillos del fútbol amateur y semiprofesional de nuestro país.
Esas palabras no salieron de un manual de relaciones públicas. Salieron del pecho.
"La vida, demasiado compleja para seguir divididos".
En un entorno donde las redes sociales amplificaron los insultos y los señalamientos hacia su persona tras conocerse el apoyo brindado, Enríquez respondió con una madurez que desarmó a sus críticos.
Reconoció que él mismo asiste con su familia a distintos estadios, que tiene amigos, conocidos, futbolistas y proveedores que acuden al estadio Hugo Sánchez de Celaya, y que los sabe personas de bien.
"En vez de dividir, sumen", escribió, cerrando su mensaje con una frase que debería colgar en la entrada de cada recinto deportivo del país".
Porque eso es exactamente lo que hizo él: sumar. Sumar presencia cuando había ausencia. Sumar calma cuando había caos. Sumar humanidad cuando el odio quería tomar el control del relato.
Un presidente que enseña con el ejemplo
El fútbol regional mexicano necesita con urgencia figuras como la de Alfonso Enríquez. Dirigentes que entiendan que administrar un club no es solamente gestionar resultados, patrocinadores y alineaciones. Es también ser parte de una comunidad, con todo lo que eso implica: las alegrías, los campeonatos, pero también el dolor ajeno.
Su acción en Boca del Río no tiene medalla, no tiene reconocimiento oficial, no tiene puntos en la tabla. Pero tiene algo que ningún título puede comprar: el respeto genuino de quienes vivieron ese momento.
A Alfonso Enríquez y a todos los que formaron parte de ese gesto silencioso y poderoso, el fútbol de la región les debe una ovación de pie. No por los goles que marcan sus Cañoneros, sino por recordarnos que detrás de cada playera, de cada barra y de cada rivalidad, hay personas.
Y que cuando las personas se necesitan de verdad, los colores no importan.
Y que Dios los bendiga a todos.
Crónica elaborada con base en declaraciones públicas del Presidente de Cañoneros F.C. Premier, Alfonso Enríquez.
Y concluyo, en ocasiones la editorial de Orgía Política puede ser muy dura en la crítica, pero también reconocemos los valores de las personas cuando hacen un gestor generoso con el "hermano" caído.
Por hoy así la dejamos.