30/03/2021
Me dicen mis amigas picanteras arequipeñas que no haga caso y que coma rocoto con gusto y que es bueno para la gastritis y la ulcera porque al entrar al estomago, se pone bravo pero para protegerlo de cualquier ataque.
Además, me cuentan que baja la presión y tiene tanta vitamina C como la que tienen 4 naranjas. Me dicen que no le tenga miedo a eso de que pica dos y hasta tres veces porque es alli donde esta todo el secreto para que quien lo pruebe se enamore de arequipa, de los arequipeños, de las picanterías y especialmente de ellas, las hermosas y aguerridas damas picanteras de Arequipa. Ante tamaña declaracion, imposible resistirse, así que allá vamos, rocotito, allá vamos.
De paso aproveche para hacer una de sus recetas de rocoto relleno según la tradición de su familia arequipeña. Notarán que a la papa le falta queso. Sucede que no me alcanzó.
Les cortamos la tapa a unos rocotos y retiramos venas y pepas con una cuchara. Los cocemos unos segundos en agua
hirviendo con sal y un chorro de vinagre. Colamos y repetimos la cocción, en nueva agua pero solo con agua con sal hirviendo, y los metemos en agua con hielo. Con ello domaremos su picor manteniendo su textura y color.
Para el relleno cogemos mitad carne de res y mitad carne de cerdo y picamos con cuchillo finamente. Doramos las carnes rápidamente en una sartén y retiramos. Añadimos a la sartén cebolla roja picada, agregamos ajo molido y ají panca licuado. Cocemos unos minutos y regresamos la carne con todo su jugo, seguida de 1 cucharada de orégano picado fresco, sal, pimienta, comino. Continuamos cociendo por unos minutos y añadimos maní molido y galleta de animalito molido, un poco de perejil picado, movemos y añadimos fuera del fuego pasas y huevos duros picados.
Rellenamos los rocotos, les colocamos encima 1 rodaja de queso paria o fresco saladito y los tapamos con su misma tapa. Los acomodamos en una fuente y disponemos al lado 4 papas blancas grandes, cocidas y peladas.. Las cubrimos con rodajas del mismo queso y bañamos todo con leche evaporada, que habremos sazonado previamente con sal, pimienta y mezclado con huevo batido. Encima espolvoreamos con unos granitos de anís, echamos un poco de huevo batido a punto de nieve y llevamos al horno a fuego medio por unos 30 minutos y listo.