01/05/2026
Nico: “Ma me voy a la casa de Diego.”
yo: “¡Pero Nico son las 10 de la noche!”
Nico: “Ma, Diego no tiene tiempo más que a esa hora.”
Nico tenía un profundo anhelo: aprender a tocar el bajo para poder ser parte del Ministerio de Alabanza de nuestra iglesia. Nunca había tocado el bajo, ni tampoco tenía uno, pero por FE, caminaba. Su perseverancia, constancia, pero sobre todo, su AMOR por Dios, lo llevaron a, varios meses después, pasar las audiciones.Sin embargo, ese era solo el primer peldaño. Ahora, venía el segundo peldaño: disciplina. La disciplina de semana tras semana asistir a los ensayos de alabanza. Aun cuando no iba a tocar los domingos, Nico debía asistir a todos los ensayos. Su fidelidad a los ensayos, a enviar su palabra rhema, a leer libros sugeridos por la pastora y a cumplir otros requisitos, que definitivamente lo beneficiaban en su caminar con Dios, lo llevaron finalmente a tocar en los servicios y eventos de nuestra iglesia. WOOHOOOOO!!!
Nico no solo es adorador en la iglesia, lo es en nuestra casa. No hay día en el que el bajo no suene en su cuarto o en la sala, No hay día en el que no lo escuches adorar y alabar. Nico nos enseña que ser ADORADOR no solo está apartado para los domingos por la mañana. Ser adorador es un estilo de vida.
En definitiva, Dios tiene UN GRAN PLAN para TODOS. Solo necesitamos estar DISPUESTOS y DISPONIBLES entendiendo que siempre habrá un entrenamiento para posicionarte en donde Él te quiere llevar. ¡NADA es gratis! ¡Lo bueno cuesta y lo buenísimo aún más! Hay sacrificios, pero también RECOMPENSAS. Hay batallas, pero también MEDALLAS. Hay procesos pero también VICTORIAS, Hay quebranto, pero también GLORIA y hay, lo que más amo, TESTIMONIOS de su AMOR, PODER, BONDAD Y FIDELIDAD.
Nico, está donde está porque eligió el reto de ser entrenado para SERVIR a Dios con su don y su corazón y hoy DISFRUTA del privilegio de servir al REY de Reyes. Al igual que cada persona que ELIGE seguir a CRISTO y SERVIRLO. ¿Y tú, qué eliges? te animo a elegir a Cristo. Te aseguro, no te arrepentirás.
Ayabaca 142 SJM, el lugar donde CREC