01/09/2026
WARNER NO VERÁ NI UN SOLO CENTAVO DE 'COYOTE VS ACME' 🔴
La ironía es deliciosa: después de intentar enterrar la película, después de bloquear su estreno, después de convertirla en un símbolo del caos corporativo de Hollywood, Warner Bros no recibirá ni un solo centavo de la taquilla de 'Coyote vs Acme'. Ni uno. Cero. Vacío absoluto.
La razón es tan absurda como reveladora: cuando el estudio decidió archivarla para siempre y usarla como deducción fiscal, renunció a cualquier beneficio futuro. Con un presupuesto de 70 millones de dólares, la compañía pensó en desgravársela como perdidas, y recuperar 30 millones, tras la costosa fusión con Discovery en 2023. Pero, cuando la presión de cineastas, actores y fans hizo imposible seguir escondiéndola, Warner terminó vendiendo los derechos de exhibición a Ketchup Entertainment por 50 millones.
Resultado: todo lo que recaude la película en cines irá directamente a Ketchup, no a Warner. Es decir, la película que Warner quiso borrar de la existencia, la película que tuvo un “funeral screening”, la película que sobrevivió a una cancelación injusta, ahora se estrena sin que el estudio vea un solo dólar.
Y eso convierte su estreno en algo más grande que una simple salida a cines: es un gesto, una respuesta, un pequeño acto de justicia cultural. Cada entrada vendida es un recordatorio de que el público sí quiere ver cine, aunque los despachos no lo entiendan. Cada butaca ocupada es una bofetada simbólica a la idea de que una obra terminada puede descartarse por contabilidad. Así que hoy, más que nunca, ir al cine a ver 'Coyote vs Acme' es casi un deporte de resistencia: apoyas a los creadores, apoyas a los actores, apoyas a la película y no apoyas a Warner.
La calificación de la película está siendo la bomba. Tanto el público como la prensa especializada le otorgan un merecido sobresaliente. Ahora, entre todos, tenemos que conseguir que la película supere los 100 millones de dólares en taquilla, para darles en el hocico a los directivos de Warner.
El Coyote, por fin, se merece ganar una, y que esta vez, la explosión le caiga a la compañía correcta.