01/05/2025
Un joven, harto de trabajar por un sueldo miserable, buscó consuelo en casa de su abuelo.
—Siento que no puedo más- Se quejó.
—ESE ES EL PUNTO. —respondió el abuelo, con voz serena.
—Te digo que estoy muy cansado. Me parto el lomo y solo obtengo centavos. —continuó.
—ESE ES EL PUNTO.
El joven no comprendía la respuesta, aquellas palabras no le hacían sentir mejor.
—Quiero rendirme. —se murmuró.
—Pues ESE ES EL PUNTO.
El joven empezó a enojarse, y con voz fuerte le reclamó.
—¿Acaso no me escuchas? ¡Soy un fracaso!
—ESE ES EL PUNTO. —contestó el abuelo con una sonrisa.
Cuando el joven estaba a punto de romper en llanto. El abuelo lo miró fijamente a los ojos y con voz calma le respondió:
— La vida te hundirá hasta lo más profundo para que puedas resurgir.
La vida te está moldeando para ser alguien más fuerte.
La vida no espera a que te sientas listo. Cada desafío y dificultad son necesarios para CRECER.
El muchacho no veía que la adversidad era una oportunidad disfrazada. Recuerda, "no hay mal que por bien no venga".
Los contratiempos ayudan a transformarte en aquella versión que deseas ser. Si le pides a la vida ser más fuerte, no te dará fuerza de la noche a la mañana; te presentará retos donde tú elijas forjar esa fortaleza que anhelas.
El dolor, el cansancio, la incomodidad, son parte del cambio... todo tiene un propósito. Nietzche lo sabía al decir "lo que no te mata, te hace más fuerte". Cada golpe de la vida te enseña a levantarte y seguir. La vida no te pregunta si estás listo; te lanza al ring.
No temas a las dificultades, abrázalas. Como dijo Paulo Coelho: "No hay nada peor que rendirse antes de intentarlo todo". Cada esfuerzo, por pequeño que parezca, te acerca a tu victoria. Por eso, elige hoy dar ese paso. ¡Tú eres más FUERTE de lo que crees!