Probablemente nuestra Isla fue el principal destino a donde vinieron mallorquines a América durante el siglo IXX. La gran mayoría eran naturales de Soller y la mayoría de estos pobló la montaña de Borinquen, haciéndose cargo de prácticamente toda la producción de café. Muchos de ellos trabajaron en firmas de mallorquines establecidas en las principales ciudades de Puerto Rico antes de partir hacia
la “altura”. Mayol (Los Muchachos), en San Juan; Roses y Cia. en Arecibo; Casa Blanes en Mayagüez; y Casa Forteza en Ponce. Algunos Balreares regresaron a su isla natal, luego de vender sus propiedades a raíz de la ocupación del 1898 por los Estados Unidos. Los Baleares que quedamos en la Isla realmente somos los hijos, nietos y biznietos de aquellos valientes que vinieron a Borinquen a buscar fortuna sin saber a que atenerse. Son muy pocos los naturales de la “Isla de la Calma” que aún quedan entre nosotros. Prácticamente somos los descendientes de Baleares los únicos que representamos en Puerto Rico a esas bellas islas mediterráneas. Por eso tenemos la responsabilidad de conocer más sobre la tierra de nuestros padres y abuelos, de sus costumbres, historia, folklore y su cocina. Solo así podremos dejarle un recuerdo de las Baleares a nuestros hijos y nietos. Con esto en mente es que continuamos el desarrollo de la Casa Balear de Puerto Rico. Bienvenido a nuestra página y recibe una invitación bien sincera a unirte a nuestra Casa, la tuya.