10/02/2026
Earlier this week, our Economic Development Program Manager Rohana Carmichael had the opportunity to go on an incredible site visit in Kalundborg, Denmark, alongside the Center for Sustainable Infrastructure.
Kalundborg Symbiosis is widely considered the world’s gold standard for industrial symbiosis, and information gained on this trip will help the Port to re-imagine the future of Washington’s circular economy. Seeing firsthand how facilities are intentionally situated to turn one company’s waste (like excess heat, wastewater, or gypsum) into another company’s raw materials was both informative and inspiring!
Modern port ecosystems like the Port of Kalundborg are uniquely positioned to spearhead this transition because they already sit at the intersection of heavy industry, global logistics, and energy grids. Applying these Danish frameworks to Washington State's industrial hubs and ports has massive potential to accelerate decarbonization in the Pacific Northwest.
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A principios de esta semana, nuestra gerente del programa de desarrollo económico, Rohana Carmichael, tuvo la oportunidad de realizar una increíble visita de campo a Kalundborg, Dinamarca, junto con el Centro para la Infraestructura Sostenible.
Kalundborg Symbiosis es considerada como el modelo de referencia mundial en materia de simbiosis industrial, y la información obtenida en este viaje ayudará al Puerto a reimaginar el futuro de la economía circular de Washington. ¡Ver de primera mano cómo las instalaciones están ubicadas estratégicamente para convertir los residuos de una empresa (como el exceso de calor, las aguas residuales o el yeso) en materias primas para otra empresa fue a la vez informativo e inspirador!
Los ecosistemas portuarios modernos, como el Puerto de Kalundborg, se encuentran en una posición única para liderar esta transición, ya que se ubican en la intersección entre la industria pesada, la logística global y las redes energéticas. La aplicación de estos marcos daneses a los centros industriales y puertos del estado de Washington tiene un enorme potencial para acelerar la descarbonización en el noroeste del Pacífico.